Project Connect seis años después: qué avanza, qué se retrasa y qué se canceló

Los votantes aprobaron Project Connect en 2020 con promesas de tren ligero, metro subterráneo y flota eléctrica. Seis años después, el tren ligero se redujo a la mitad, el metro se canceló y la flota eléctrica se recortó al 25%.

Project Connect seis años después: qué avanza, qué se retrasa y qué se canceló
Foto: Unsplash.

En noviembre de 2020, los votantes de Austin aprobaron Project Connect, un plan de expansión de transporte público que prometía tren ligero, autobuses rápidos con flota eléctrica, estaciones park-and-ride y $300 millones para vivienda cerca de las futuras líneas de tránsito. Casi seis años después, algunas piezas llegan con retraso, otras se redujeron y varias se cancelaron.

Tren ligero: más pequeño, más caro, pero avanzando

El tren ligero es la pieza central de Project Connect, con un costo estimado que supera los $8.200 millones. La construcción arrancará en 2027 y los primeros trenes circularán en 2033.

El plan actual contempla una ruta de 9,8 millas con 15 estaciones, donde trenes eléctricos llegarán cada cinco minutos. Pero la propuesta original que los votantes aprobaron era más del doble: 20,2 millas, 31 estaciones y un sistema de metro subterráneo en el centro con cinco estaciones conectadas por un corredor peatonal climatizado.

En 2022, los planificadores revelaron que el costo real del proyecto había subido de $5.800 millones a $10.300 millones. El metro subterráneo era el mayor factor: su costo pasó de $2.000 millones a más de $4.000 millones. En 2023, Austin Transit Partnership (ATP) redujo la primera fase y eliminó la conexión directa al Austin-Bergstrom International Airport.

Pese a los recortes, el proyecto avanza. La Federal Transit Administration otorgó la autorización ambiental en enero de 2026. En febrero, ATP firmó un contrato de $60 millones con Austin Rail Constructors para diseño y construcción. Y en julio, la junta de ATP aprobó $39 millones para que Stadler US, subsidiaria de la suiza Stadler Rail, diseñe y fabrique 21 vagones. El contrato total puede alcanzar $352,8 millones.

Los vagones tendrán 122 pies de largo, cinco puertas por lado, piso 100% bajo, 92 asientos y capacidad para unas 240 personas.

Autobuses rápidos: ya circulan, pero incompletos

Las rutas Rapid 800 Pleasant Valley y Rapid 837 Expo comenzaron a operar en febrero de 2025, dos años después de lo prometido. Al inicio, los autobuses pasaban cada 20 minutos. Recién en junio de 2026 alcanzaron la frecuencia prometida de cada 10 minutos, con dos nuevos park-and-rides en Goodnight Ranch y el Travis County Expo Center.

De las cuatro rutas rápidas prometidas, solo dos operan. La línea Burnet no llegará hasta entre 2030 y 2035, y con frecuencias iniciales de 20 minutos. La Gold Line no tiene fecha ni financiamiento.

Flota eléctrica: la promesa que se canceló

CapMetro planeaba convertir toda su flota a autobuses eléctricos. Pero problemas de autonomía de las baterías, especialmente con el calor de Austin, y la quiebra en 2023 de Proterra, uno de sus proveedores, forzaron un cambio de rumbo. En 2024, la agencia anunció que solo el 25% de la flota sería eléctrica. De 104 autobuses eléctricos que posee, apenas 42 operan a diario; el resto está almacenado.

Red Line: una estación nueva, otra en camino

El tren de cercanías Red Line tiene una estación nueva, McKalla Station junto al Q2 Stadium, inaugurada en 2024. Una segunda estación, North Burnet/Uptown, está en construcción cerca del Domain con apertura prevista en 2027. Su costo se duplicó de $24 millones a casi $50 millones.

Green Line: el tren a Colony Park sigue en papel

La Green Line prometía conectar el centro con Colony Park, un vecindario históricamente latino y afroamericano en el noreste de Austin, con posible extensión a Manor y Elgin. Hoy el proyecto está dormido: sin financiamiento, sin revisión ambiental y sin calendario.

La gran pregunta: dinero federal

Project Connect se financia con impuestos locales a la propiedad y, si todo sale según lo planeado, con miles de millones en subvenciones federales. ATP no espera saber si recibirá fondos federales hasta después de que la construcción arranque el próximo año. Una demanda activa de opositores al proyecto también amenaza con frenar el financiamiento.